Nutrición y Deporte
Cuarta parte
Control Médico Deportológico del Entrenamiento
- Médico del Deporte: Separa sanos de enfermos (temporario
o permanente).
- Control del Entrenamiento: Un programa de entrenamiento
obtiene el máximo de las posibilidades atléticas en lo que a
CAPACIDAD CARDIORRESPIRATORIA se refiere, cuando se ha desarrollado, DURANTE
SEIS SEMANAS.
El Médico del Deporte sólo ejercerá una vigilancia relativamente
laxa hasta que se hayan cumplido SEIS SEMANAS, y otras SEIS más, es
decir un período total de TRES meses, antes de buscar comprobantes
sobre el nuevo rendimiento.
En ese momento, el deportista debe ser sometido a nuevas pruebas de evaluación,
las que podrán variar según los elementos técnicos con
que se cuenta.
Lo que no debe faltar es la evaluación de la frecuencia cardíaca,
si es posible por medio del ECG y de cargas progresivas con que se pone a
prueba su capacidad.
Por supuesto que las pruebas de evaluación pueden contar con más
parámetros, tales como el consumo máximo de oxígeno-producción
de CO2 - el cociente respiratorio, la presión arterial, volumen minuto,
índice cardíaco, la producción de ácido láctico,
etc.
EL MEDICO DEL DEPORTE, por medio de sus controles fisiológicos puede
saber si el PLAN DE ENTRENAMIENTO mejoró adecuadamente el rendimiento
cardiorrespiratorio y muscular.
También y esto No es lo menos importante, puede saber
de una respuesta fisiológica adecuada con dicho plan.
Ello significará que al ser aplicado produce más perjuicios
que beneficios y que deberá ser nuevamente analizado en detalle para
modificarlo.
En el caso de entrenamiento de niños y adolescentes es importante que
se mantenga el crecimiento y el ritmo de maduración psíquica.
Todo esto obliga también al MEDICO DEL DEPORTE en su lucha para proteger
al deportista de los excesos del deporte.
Los exámenes médicos de rutina de los deportistas requieren
tiempo y pueden ser costosos. Por tanto, su realización debe ser llevada
a cabo de la forma más eficiente y fructífera posible.
Las razones para practicar exámenes físicos a los deportistas
son claras. Debe determinarse si existe cualquier defecto o condición
física que pudiera poner en peligro a un deportista.
La muerte súbita debe tratar de ser prevenida mediante una evaluación
médica adecuada y cumpliendo con las normas internacionales de seguridad.
Estas son diferentes según la edad de las personas: no es lo mismo
estudiar a un hombre de más de 40 años o a una mujer de más
de 50 años que a un niño o a un joven.
El resultado de una correcta evaluación médica para la práctica
deportiva debe complementarse con un correcto certificado de aptitud física.
Este es un acto médico, un documento. Un error en su confección
puede constituir un DELITO.
Los certificados de favor deben ser erradicados de la práctica diaria.
Ni el paciente debe solicitarlo ni el médico extenderlo sin efectuar
una adecuada evaluación médica pre-deportiva.
En este tema no hay lugar para improvisados. Los intereses personales, sociales
o políticos no pueden anteponerse a la seguridad de las personas.
Cuando se habla de actividad física y salud se está aludiendo
a la participación profesional multidisciplinaria.
Es necesario de profesores y licenciados en ciencias del deporte, kinesiólogos,
psicólogos, nutricionistas, entrenadores y médicos.
Estos últimos, como especialistas en Medicina del Deporte, no pueden
ni deben ser obviados.
Deben evaluar, certificar y controlar a quienes realicen todo tipo de actividad
física competitiva, recreativa o de rehabilitación. La transgresión
a normas de seguridad lleva a la incapacidad y a la muerte de la que después
nadie se hace responsable.
Existen notorias diferencias en cuanto a los requisitos a cumplir para el
exámen pre-participativo, según sea quien lo pide, la escasa
información que existe en la literatura al respecto, a veces la falta
de una política coordinada entre el sector público y el privado
y el poco entrenamiento que existe en Medicina del Deporte tanto en el pregrado
como en el posgrado.
La falta de una Ley del Deporte, que proporcione los lineamientos generales
en esta área y el uso racional de los recursos mínimos indispensables
para lograr el resultado deseado.
Con el término pre participativo (en lugar de pre competitivo)
también incluimos a la gente que quiere participar en todo tipo de
actividad física, ya sea a nivel escolar, de clubes, de gimnasios y
a los adultos que desean iniciar o reiniciar una actividad física.
Por lo tanto, los objetivos básicos del examen médico pre participativo
son dos:
a) Detectar condiciones que puedan limitar la participación.
b) Detectar patologías que favorezcan las injurias
vinculadas con la actividad deportiva.
Consideramos que debe realizar un ECG de reposo a toda persona que realice
un examen pre participativo.
El Colegio Americano de Medicina del Deporte aconseja la realización
del test ergométrico a toda persona que tenga evidencia de enfermedad
cardiopulmonar o metabólica, es decir, cualquier sospecha que se tenga
en el examen físico obliga a hacer un test de evaluación cardíaca,
generalmente es la ergometría.
Además recomiendan hacer un test ergométrico a todo varón
mayor de 40 años o mujer mayor de 50 años que desee participar
en un deporte que implique un esfuerzo intenso, definido como aquel que se
cansa después de los 20, y en todo deporte de índole competitivo.
Al hablar de sedentarismo quiero transmitir dos conceptos:
uno es el desuso muscular y otro trata sobre aquel que nunca realizó
actividad física.
El sedentarismo es considerado desde el año 1992 como
factor de riesgo mayor junto con la hipertensión arterial, hipercolesterolemia
y el tabaquismo. El 25 % de la población de EE.UU. se considera sedentaria
absoluta y tiene que ver con la inactividad de tipo recreacional y con la
inactividad de tipo laboral. El tiene mayor mortalidad.
El que hace algo de ejercicio baja la mortalidad en cuanto uno va aumentando
la cantidad de ejercicio que va haciendo.
Dr. Jorge Vacante
Médico Deportólogo